La decisión de Pizarro
05/02/2010
La decisión de Pizarro
Como ya se preveía, Manuel Pizarro ha decidido dejar su escaño en el Congreso de los Diputados "por razones estrictamente personales". Una de las personas mas preaparadas y con experiencia para luchar contra la crisis económica, se ha ido aburrido, denostado, engañado y superquemado. Desde su escaño en la fila sexta del congreso ha estado contemplando durante casi dos años la deriva, las luchas internas y las contradicciones en el discurso del Partido Popular en los últimos tiempos.
Esta dimisión era algo ya predecible, dado el trato que Pizarro ha estado recibiendo desde el aparato del Partido Popular, dominado por una serie de mediocres profesionales de la politica que en su vida no han pisado otra cosa que la moqueta del hemiciclo y han estado sometiendo a este señor a un mobing descomunal. Son el "aparato" que tienen como principal objetivo su permanencia el puesto que su con su egoismo no dejan oxigenar al partido que va arrinconando a todas aquellas personas que tengan un discurso claro y una valia personal suficiente que pudieran representar un peligro al ser compararados con el vacilante y contradictorio "liderazgo" de Mariano Rajoy, ahora en las manos de su Maricospe.
En estos ultimos tiempos hemos visto irse a los mejores de este partido como Maria San Gil, Angel Acebes o Eduardo Zaplana, que en un goteo sucesivo han acabado por retirarse de la vida pública, mientras se sigue humillando todos los dias a Esperanza Aguirre que aún sigue aguantando, por parte una herrumbrosa maquinaria de un partido compuesto por funcionarios únicamente obsesionados por su status particular con algunos de ellos acusados de corrupción que siguen en sus despachos en Génova, por voluntad de Rajoy, pensando que asi alcanzarán sin despeinarse la herencia de Rodriguez Zapatero.