TVE ¿Televisión pública o negocio privado?
15/02/2010
T.V.E.
¿Televisión pública o negocio privado?
El proceso para que TVE se convierta en un servicio público sin publicidad se esta poniendo en duda, cuando aparecen diversas noticias preocupantes con respecto de lo que actualmente sucede realmente en el Ente Público. Entre otras cosas me refiero al proceso de jubilaciones anticipadas a personal con edades superiores de 50 años con el consiguiente coste para las arcas públicas y el agravio comparativo con la propuesta del Gobierno para retrasar a 67 años la edad de la jubilación para el resto de españoles.
Dentro del Ente Público se comenta la generalización de contratación de producción externa de programas y servicios, que empezó por el mensaje del Rey por Navidad o series y programas adquiridos a productoras de las cuales Media Pro (la Sexta) es una de las principales beneficiarias, mientras los equipos propios están sin utilizar y los empleados con larga experiencia y capacitación están por los pasillos sin que se les otorgue una misión concreta. Por todo ello actualmente los sindicatos mayoritarios han convocado concentraciones y posibles huelgas en contra esta política que no se sabe a donde quiere conducir.
A todo esto hay que añadir la filtración de una inquietante auditoría de la Intervención General del Estado sobre Radio Televisión Española del ejercicio 2008. que pone de manifiesto un sinfín de irregularidades que ha llevado a que algunos técnicos la califiquen como “una auditoría de infarto”. Sus aspectos más llamativos hacen referencia a la gestión comercial del anterior equipo dirigido por Ángel de Vicente, quien llegó al Ente público de la mano de su anterior presidente, Luis Fernández. En ella se revela que la televisión sufragada por todos los españoles pagó por películas un precio superior al de su recaudación en taquilla. También se ha desvelado que se permitió la emisión de publicidad encubierta en la serie Cuéntame. Ante tantas y tan graves acusaciones, varios miembros del Consejo se plantean acudir al Tribunal de Cuentas porque se niegan a que su firma refrende estas irregularidades.
Los informes muestran que los contratos no pasaban por el Registro de la Corporación y, en otras ocasiones, los firmaba directamente Luis Fernández, anterior presidente, antes de que se presentaran al Consejo de Administración. Hasta la fecha, el Consejo de Administración desconoce en qué consistía su contrato, la duración y la cuantía del mismo. Incluso la ubicación de su oficina. A la luz de la auditoría se deduce que Pedro Pablo Mansilla, director de esta oficina, actuaba cual Juan Palomo: él mismo decidía qué necesidades había, a quien había que contratar, la cuantía... Hasta la fecha, el Consejo de Administración desconoce en qué consistía su contrato, la duración y la cuantía del mismo. Incluso la ubicación de su oficina.
Ciertamente estamos ante un gravisimo escándalo sobre el manejo de los fondos públicos a lo que el Gobierno por boca de la vicepresidenta Fernández de la Vega, está haciendo los oidos sordos de momento.... Pero este escándalo acabará estallando pronto en toda su extensión, dejando al descubierto a una serie de personajes que han convertido a TVE en su negocio privado.